Por Leonardo Paulino
Republica Dominicana.-Tal parece que la población le pasará facturas a los actuales funcionarios públicos, en las elecciones presidenciales y congresuales de este 5 de julio, del año en curso, según el panorama político nacional.
Mientras más se acerca el día del sufragio, personalidades del mundo del arte se suman a la propuesta de un cambio de autoridades. De igual modo, líderes religiosos muestran su descontento con el gobierno peledeista y el candidato que lo representa.
Meses atrás la sociedad dominicana se vuelco contra una serie de medidas adoptadas por el presidente de la Republica Danilo Medina, lo que se vio reflejado en protestas frente a la junta central electoral, congreso nacional, marchas choferiles, entre otras forma de quejas.
Las negativa ante un intento fallido de reforma constitucional, con la finalidad del actual gobierno perpetuarse en el poder, trajo consigo una nueva forma de protesta implementada por primera vez en el país, denominada, “Cacerolazos”, que consistió en toques de cacerolas o calderos en cada uno de los hogares dominicanos.
A eso se suma también, los reiterados cuestionamientos por parte de la población, contra autoridades del sector público, por motivo de presunta corrupción administrativas, enriquecimiento que califican de injustificados, sobornos, proliferación de la delincuencia en el país, debilidad institucional, servicios de salud deficientes, sistema energético caótico, falta de vías de comunicación, carencia de agua potable en los hogares dominicanos, entre otros males que afectan la población y que nunca han sido resueltos definitivamente.
Todo esto reflejado en la mayoría de las encuestas y sondeos más creíbles, los cuales dan como favorito el candidato a la presidencia del Partido Revolucionario Moderno, Luis Abinader. Así como a los aspirantes a senadores y diputados de ese partido político.
Otro punto que desfavorece el partido oficialista peledeista y sus aspiraciones de continuar en el poder, es que lleva unos 20 años dirigiendo la nación, y al parecer la población entiende que ya esa organización no tiene nada que ofrecer.































































