La Redacción
Santo Domingo, RD. La declaratoria de República Dominicana como país de “Hambre Cero” constituye un importante logro estadístico y de política pública, pero no significa que el hambre, la inseguridad alimentaria o la malnutrición hayan desaparecido, advirtió el doctor Luis Ernesto Pérez Cuevas durante el Foro Interactivo 2036, Hambre Cero En República Dominicana, “Metodología, políticas, sostenibilidad y retos de un logro extraordinario de soberanía y seguridad alimentaria y nutricional” celebrado en el Instituto José Francisco Peña Gómez.
Pérez Cuevas explicó, que el reconocimiento de la FAO responde a un criterio técnico: cuando la Prevalencia de la Subalimentación (PoU, por su siglas en inglés) se ubica por debajo del 2.5 %, el indicador es considerado estadísticamente indistinguible de cero. República Dominicana alcanzó ese nivel durante el período 2023-2025, dos años antes de la meta presidencial establecida para 2028.
Sin embargo, el especialista llamó a evitar interpretaciones equivocadas. Según las cifras presentadas del informe SOFI 2026, el 41.3 % de la población todavía enfrenta inseguridad alimentaria moderada o grave, mientras la obesidad adulta alcanza aproximadamente un 30.8 %. Estos datos demuestran que alcanzar el umbral de “Hambre Cero” no garantiza, por sí solo, una alimentación suficiente, saludable y nutritiva para toda la población.
El presidente del Instituto José Francisco Peña Gómez, Hipólito Mejía, advirtió que el país no puede conformarse con reducir los indicadores de hambre, sino que debe garantizar la continuidad de las políticas públicas de seguridad alimentaria. “Hambre Cero” debe convertirse en una política sostenible de Estado. Manifestó Mejía.
El experto explicó además que la medición de la FAO considera factores como el consumo promedio de alimentos, la desigualdad en su distribución y los requerimientos mínimos de energía. Destacó también la actualización de la Hoja de Balance de Alimentos realizada por la Oficina Nacional de Estadística (ONE), publicada en mayo de 2026, luego de más de cinco décadas sin una actualización de este instrumento fundamental.
Pérez Cuevas señaló que el avance dominicano se sustenta en cinco pilares: disponibilidad de alimentos, acceso económico, alimentación y nutrición, cambio climático y gobernanza. Dentro de este esquema destacó el impacto de programas sociales como Aliméntate gestionados a través de Supérate, el Programa de Alimentación Escolar y los Comedores Económicos, cuyas acciones han ampliado el acceso a los alimentos entre los sectores más vulnerables.
El doctor Luis Ernesto Pérez Cuevas concluyó que el reconocimiento internacional debe ser motivo de celebración, pero también de responsabilidad. Advirtió que preservar el logro hacia 2036 exigirá fortalecer la protección social, la producción agropecuaria, la institucionalidad y la sostenibilidad fiscal, además de enfrentar los efectos del cambio climático y la volatilidad de los precios.
































































