Las Dudas Que Hasta Ahora Deja La Investigación Del Caso Julián Oro Duro
Por: Nelson Gutiérrez
Hasta aquí el cuento que dice Kevin. Ahora vamos a lo que no dice la Policía ni el MP.
Si el propio detenido entregó apodos, rasgos físicos, que uno es militar de apellido Peña y que el otro supuestamente es el chofer del mismo artista, ¿qué está esperando la DICRIM para apresarlos? ¿O es que hay que esperar que se vayan del país?
Esos no son delincuentes fantasmas. Si son chofer y militar, están en nómina, tienen dirección, tienen familia y tienen jefe. Agarrarlos no es difícil, es voluntad. Y hasta ahora no hay ni una foto ni un nombre.
Mientras tanto, la Policía corre a filtrar la foto del muchacho de 23 años que se entregó voluntariamente a las 3:00 de la mañana, violando la ley y el debido proceso, solo para aparentar que está haciendo algo. Eso es un show mediático, no una investigación.
Y lo más indignante: ¿Cómo una señora de 60 años, que te abre la puerta porque te conoce, que te da confianza y hasta te brinda un jugo en su sala, termina masacrada con un florero y con una estocada mortal en su propia casa por una supuesta cadena, después de horas de haber robado dinero en efectivo? Esa historia no se la cree nadie.
Aquí no hubo un atraco. Aquí hubo confianza traicionada. Aquí hubo alguien que conocía la casa, que sabía dónde estaba la maleta con el dinero, dónde estaba la cadena y que sabía que Julián llegaba después. Eso no es delincuencia común; eso es un trabajo mandado desde adentro, y que aún no está bien contado.
Si la Policía y el Ministerio Público quieren que el pueblo les crea, que dejen el aparataje de fotos filtradas y agarren a los otros tres sin importar que relaciones tengan.
Vemos cómo se montan los reality shows para fusilar jóvenes delante y por encima de quien esté presente, sin importar si es una mujer embarazada o no.
Esté el joven armado, desarmado o con las manos arriba, como quiera se sacó el 29. Sin importar que realmente haya estado o no verdaderamente involucrado en el hecho por el que la DICRIM lo sentenció.
Vemos cómo hay una pausa mediática de parte de los investigadores de la Policía Nacional, aun cuando el joven que se entregó explicó públicamente quiénes, según él, están involucrados.
Está bien que se respete el debido proceso. Qué bueno que, dentro de este mar de “intercambios de disparos”, a todas luces fantasmas, haya una tregua y ni siquiera un videíto de esos bien logrados y bien producidos, de patrullas policiales corriendo y modelando con armas bien largas y modernas, haya sido enviado a las redes para demostrar que se está trabajando en el caso de Oro Duro. “Dicrim, el tiempo corre y los espectadores en el caso Oro Duro, están impaciente”
No quisiera yo pensar que, tanto el chofer de Julián como el militar Peña, tienen quien les escriba.

































































