Por Leonardo Paulino
Santo Domingo.-Con motivo de la conmemoración de un nuevo aniversario de la fundación de la ciudad de Santo Domingo, el Comité Gestor Pro Estatua de Santo Domingo de Guzmán, los Frailes Dominicos, el Ayuntamiento del Distrito Nacional y la Dirección Nacional de Patrimonio Monumental inauguraron una escultura de santo Domingo de Guzmán, fundador de la Orden de Predicadores, ubicada en la Plaza del Convento, donde, con los brazos abiertos, recibe a quienes llegan al antiguo convento que, desde hace más de cinco siglos, lleva su nombre.
La iniciativa de erigir esta escultura nació de la hermana dominica Rosa Monique Peña, quien la concibió como un homenaje permanente al fundador de la Orden de Predicadores y a la huella que su nombre ha dejado en la ciudad de Santo Domingo.
Durante la ceremonia explicó que la representación de santo Domingo de Guzmán en actitud de predicar responde a la misión que dio sentido a toda su vida y dio origen a una familia religiosa que, más de ocho siglos después, continúa sirviendo a la Iglesia y al mundo.
La obra es creación del reconocido artista dominicano Dustin Muñoz.

La alcaldesa del Distrito Nacional, Carolina Mejía, destacó el legado de los Frailes Dominicos, cuya presencia ha acompañado la historia de la ciudad y del pueblo dominicano desde sus orígenes.
Resaltó su contribución a la formación espiritual, educativa y cultural de la nación, así como su permanente compromiso con la búsqueda de la verdad y la dignidad de la persona humana.
Por su parte, el párroco del Convento de los Dominicos, fray José Alberto Hidalgo, recordó que santo Domingo de Guzmán centró siempre su misión en las ideas y en la búsqueda de la verdad. Destacó el estudio como camino para dialogar con el mundo y evocó una expresión que resume el espíritu de la Orden de Predicadores: «Hablen con Dios o de Dios».María Teresa Ruiz de Catrain realizó un recorrido por la historia del nombre de Santo Domingo y su trascendencia a lo largo de más de cinco siglos.
Explicó como ese nombre llegó a convertirse en un símbolo de la verdad, el conocimiento, la justicia y la dignidad de la persona humana, hasta dar nombre a la República Dominicana y a quienes hoy nos llamamos dominicanos.
Al concluir la ceremonia, se expresó un especial agradecimiento a la señora Rosa Margarita Bonetti, cuya generosidad hizo posible la realización de esta escultura, incorporando una nueva obra al patrimonio histórico y cultural de la Ciudad Colonial y un homenaje permanente al legado de santo Domingo de Guzmán.
Con esta inauguración, realizada el cinco de agosto, la ciudad salda una deuda de gratitud con santo Domingo de Guzmán y la Orden de Predicadores, cuya huella permanece viva en la historia, la identidad y la vida de la primera ciudad permanente del Nuevo Mundo.
El acto contó con la participación de la embajadora de los Estados Unidos, Leah Francis Campos; los empresarios Fernando Armenteros Márquez, Ernesto Elías Armenteros Calac, Héctor José Rizek Sued, María Isabel Bonetti Serulle, Maruja Álvarez Reyes, Francette Calac, Alejandro Peña-Prieto, Diana Martínez, Mauricia Domínguez, Lilly de Armenteros, así como una amplia representación de los frailes dominicos; de dominicos laicos y otras congregaciones religiosas del país.































































