Por: Jesús Camilo
Consideran abusiva las acciones emprendidas por Hecmilio Galvan direcror de la entidad
Santo Domingo- Empleados de la institución, denunciaron que en el Fondo Especial para el Desarrollo Agropecuario (FEDA) se están produciendo cancelaciones masivas, que incluyen algunos enfermos con licencias y agrónomos, varios de ellos en proceso de pensión.
La lista de cancelados es de 135 empleados hasta el momento y se supo que el director del FEDA, Hecmilio Galván, tiene otra lista de más de 100 para despedirlos el próximo mes.
Aseguran que las desvinculaciones contradicen una disposición del presidente Luis Abinader, la cual establece que en el proceso de modernización del Estado y la reforma fiscal, no se deben producir cancelaciones de empleados públicos. Además, el ministro de Administración Pública, Sidmund Freund, declaró que los despidos de empleados públicos están prohibidos hasta tanto se hagan las fusiones de las instituciones públicas.
Entre los cancelados figuran, Félix Ramón Rodriguez, Juan Antonio Ramírez, José Manuel Tapia, José Ramón Lantigua, Gertrudis Pascual, Lorena Isabel Collado, Virginia Eslett de la Nuez, Ana Celia Feliz, Eddison Francisco Cruz, Luisa Betania Jiminián, Eusebio Ferreira y Joaquín Severino.
Además, Joel Enrique Lozada, Juan Antonio Núñez, Lijia Eladia Florentino, Angela Elizabeth Molina, José Dolores Casado, Carlos Zorrilla, Luz María Soto, Mercedes Alejo Hernández, Miriam Alcántara, Meliza Altagracia Rojas, Patricio Medina, Rafael Calderón Marte, Reyna Maria González y Rafael Cruz Bergés.
Otros cancelados del FEDA son Senia Tejada Solano, Victor José Taveras, Yésica Milagros Gómez, Ariel Antonio Díaz, Reynaldo Reyes Delgado, Pedro Rodríguez Hernández y Dionisio Artaujo Reyes.
Algunos de los cancelados se quejaron de que se dieron cuenta que estaban despedidos cuando fueron al banco o a los cajeros a cobrar y no tenían nada en sus cuentas de ahorros.
Dijeron que el director del FEDA, Hecmilio Galván, ha perdido la sensibilidad humana, al cancelar a personas enfermas y agrónomos en proceso de pensión que necesitan ese dinero para la compra de medicinas y comida.































































