La Redacción
Santo Domingo, RD. El abogado y dirigente sindical Mario Díaz, secretario general de la Federación Nacional de Trabajadores del Transporte Social Cristianos (FENATTRANSC), afirmó hoy que las recientes declaraciones ofrecidas por el ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz, en torno a la próxima reforma fiscal que impulsa el Gobierno dominicano, han generado preocupación, expectativas y numerosas interrogantes en los diferentes sectores productivos y sociales del país, incluyendo al sector transporte de pasajeros y de cargas.
Díaz explicó que, pese a la importancia y el alcance de las medidas anunciadas, los representantes del transporte organizado no fueron convocados a participar en las discusiones preliminares ni en las consultas relacionadas con la elaboración de dicha propuesta, razón por la cual el sector se encuentra a la espera de conocer el texto definitivo cuando sea depositado en el Congreso Nacional para entonces emitir una opinión oficial y determinar las acciones que considere pertinentes.
“Nosotros entendemos la necesidad que tiene el gobierno de adaptar sus políticas fiscales a las realidades económicas nacionales e internacionales, pero también creemos que una reforma de esta naturaleza debio ser ampliamente consensuada con todos los sectores que inciden directamente en la economía nacional, especialmente con aquellos que tienen una incidencia directa sobre el costo de vida de la población, como es el caso del transporte de pasajeros y de cargas”, expresó.
El dirigente sindical señaló que el transporte constituye un eje fundamental de la economía dominicana, debido a que es el principal medio para la movilización de trabajadores, estudiantes, mercancías, alimentos, materias primas y productos terminados a nivel nacional, por lo que cualquier modificación tributaria que incida sobre sus costos operacionales termina reflejándose directa o indirectamente en toda la cadena de la economía nacional.
Mario Díaz sostuvo que según las informaciones preliminares dadas a conocer por el Ministro de Hacienda y Economía serán incluidas medidas que, en principio, podrían tener efectos positivos para determinados sectores de la sociedad, tales como la implementación de una amnistía fiscal destinada a facilitar la regularización de obligaciones tributarias pendientes, la eliminación del anticipo empresarial y el aumento de las deducciones permitidas por concepto de gastos educativos.
Sin embargo, Díaz explicó que resulta imprescindible conocer los mecanismos de compensación fiscal que serán implementados por el Estado para sustituir los ingresos que dejarían de percibirse mediante esas medidas, así como determinar si existirán nuevos impuestos, ampliaciones de la base tributaria, modificaciones de tasas existentes o ajustes que puedan impactar directa o indirectamente los costos de producción, distribución y comercialización de bienes y servicios.
“El sector transporte de pasajeros y de cargas, no puede pronunciarse únicamente sobre los beneficios anunciados, debemos analizar integralmente la propuesta para determinar cuáles serán sus efectos negativos o reales sobre los combustibles, los lubricantes, los repuestos, los neumáticos, los seguros, los peajes, las piezas importadas, los servicios logísticos y otros componentes esenciales para la operación del transporte de pasajeros y de cargas en nuestro país”, indicó.
Díaz advirtió que históricamente cualquier incremento en los costos operacionales del transporte de pasajeros y de cargas termina generando presiones inflacionarias que afectan principalmente a los sectores de menores ingresos, debido a que impactan los precios de los alimentos, medicamentos, materiales de construcción, productos agrícolas, la movilidad y los bienes de consumo masivo.
No obstante, el abogado y dirigente sindical manifestó que el sector transporte mantendrá una posición equilibrada y responsable frente al proceso de reforma fiscal, evitando emitir juicios anticipados hasta conocer el alcance definitivo de las medidas.
“Queremos ser claros, siempre que no sean lesionados los intereses de los más pobres; siempre que no se reduzca el poder adquisitivo de los trabajadores; siempre que no se afecte a los chiriperos, a los jornaleros, a los motoconchistas, a los chóferes de carros públicos, autobuses y minibuses, a las amas de casa, a los pensionados y a los demás sectores vulnerables de la población, nosotros entenderemos que las circunstancias actuales, la incertidumbre económica internacional, las tensiones geopolíticas, los compromisos financieros del Estado Dominicano y los retos de la administración pública actual, requieren de sacrificios compartidos y de medidas que deben ser asumidas con criterios de proporcionalidad, equidad y justicia social”, expresó.
Asimismo, señaló que cualquier reforma fiscal moderna debe estar sustentada en principios de progresividad tributaria, eficiencia recaudatoria, racionalización del gasto público y fortalecimiento de la transparencia institucional, de manera que los mayores esfuerzos contributivos recaigan sobre quienes poseen mayor capacidad económica y no sobre los sectores más vulnerables de la sociedad.
Mario Díaz consideró que el éxito de cualquier reforma fiscal que sea adoptada por el Congreso Nacional dependerá de la confianza que pueda generar en la ciudadanía nacional, de la credibilidad de sus mecanismos de aplicación y de la garantía de que los recursos adicionales obtenidos serán destinados a mejorar servicios públicos esenciales como la salud, la educación, la seguridad ciudadana, la infraestructura vial y el sistema nacional de transporte de pasajeros y de cargas.
El secretario general de FENATTRANSC informó que las organizaciones de transporte del país se mantendrán en sesión permanente dando seguimiento al proceso legislativo de la reforma y que, antes de que el Congreso Nacional concluya su conocimiento y aprobación, convocará a consultas con federaciones, sindicatos, asociaciones de choferes y operadores del transporte de cargas para fijar una posición oficial consensuada que responda a los intereses de los trabajadores del sector y de la población dominicana en sentido general.
“Actuaremos con responsabilidad, prudencia y sentido de nación, pero también con firmeza en la defensa de los intereses de los trabajadores del transporte y de las familias dominicanas que diariamente enfrentan el desafío de sostener su economía familiar en medio de un contexto económico cada vez más complejo”, concluyó Mario Díaz.































































