Por Leonardo Paulino
Santo Domingo. Al iniciar su segundo mandato de gobierno, el presidente Luís Abinader tiene por delante grandes retos y desafíos, en los objetivos que se ha planteado para fortalecer la democracia y la institucionalidad en el país.
Los retos que su pone para el gobierno del presidente Luis Abinader en su segundo mandato, mantienen en expectativa a la población dominicana, ante los desafíos que tiene por delante en materia educativa, seguridad ciudadana, política alimentaria, déficit de viviendas, transporte y pobreza, entre otras prioridades.
Diversos sectores de la población, consideran que en materia de Salud, se hace necesario ampliar la red de infraestructuras Hospitalarias, dotar de equipos y especialidades médicas, sumado a la incorporación de personal y mejoras de las condiciones laborales, entre otras conquistas, a fin de eficientizar el servicio hacia la ciudadania.
En torno a la Seguridad Ciudadana, es tema pendiente y un compromiso del gobierno reducir la alta taza de delincuencia y criminalidad en el país, fenómeno considerado como el principal problema que entorpece la cotidianidad del país.
Ante esta situacion, el gobierno da garantia de contrarestar el problema con medidas estrategicas y la reforma policial que impulsa desde el 2020, sumado a viejas prácticas de violacion a las leyes y a los derechos fundamentales, entre otras faltas policiales y militares.
De acuerdo al gobierno, los logros serian alcanzados con la profecionalizacion y capacitación de los agentes del orden mejoras salariales y otras facilidades, según prometiera en su discurso de rendición de cuentas en febrero pasado, objetivos que no se han logrado en el país.
La politica Agropecuaria, es otro reto pendiente del gobierno del Cambio, el cual no se ha reflejado en la producción nacional y máxime, en el abaratamiento del costo de los productos de primera necesidad, cuyos precios se mantienen por las nubes, pese a que la República Dominicana produce más del 80% de lo que consume.
Diversos segmentos de la población dominicana también cuestionan la falta de acción contra funcionarios de la actual gestión de gobierno que han incurrido en actos de corrupción y no han sido sancionados conforme lo establecen las normas, lo que hace un flaco servicio a las garantías de transparencia y fortalecimiento a la institucionalidad como ha pregonado el presidente Abinader.
El tema haitiano es otro punto pendiente, enfocado en la vulnerabilidad en la frontera, el contubernio de las autoeidades apostadas en la zona para permitir el trasiego de contrabando y otras malas prácticas que no se le ha hecho frente desde el gobierno, sin embargo, el pueblo dominicano espera que una eventual Reforma Constitucional como la propuesta por el primer mandatario venga a subsanar todos estos males que entorpecen el desarrollo pleno de la República Dominicana.































































