La Redacción
Hoy 16 de agosto, los dominicanos celebramos “La Guerra de la Restauración (1863-1865), también conocida en España como Guerra de Santo Domingo, fue una guerra llevada a cabo entre rebeldes dominicanos separatistas y las autoridades españolas de Santo Domingo.
El malestar general que existía en la ahora colonia de Santo Domingo “ya era evidente en los meses de noviembre y diciembre de 1862 cuando los oficiales españoles presentían el estallido de una rebelión en breve plazo”.[11] El Cibao, según los informes, era la región más inclinada a una rebelión.
El comandante Cayetano Velázquez al mando de un grupo de 150 hombres asaltó el pueblo de Neiba y tomaron cautivo al jefe militar del mismo, general Domingo Lázala, tomando municiones y armamento. Este movimiento estaba falto de preparación, lo que fue causa de su fracaso. El alcalde ordinario mandó arrestar al comandante Velázquez y sus hombres se rindieron sin poner resistencia alguna.
Esta revuelta estaba desconectada de la amplia conspiración que se tramaba en el Cibao, sobre todo en la Línea Noroeste.
Línea Noroeste
En febrero de 1863 un movimiento organizado por el poderoso hacendado Santiago Rodríguez y por Lucas Evangelista de Peña, Juan Antonio Polanco, hermano mayor del general Gaspar Polanco, Benito Monción y Pedro Antonio Pimentel, entre otros, intentó restaurar los pueblos de Santiago, Puerto Plata, Moca, La Vega, San Francisco de Macorís, San José de las Matas y los pueblos de la Línea Noroeste (La Línea). Las operaciones de San José de las Matas estuvieron a cargo de Gregorio Luperón, un humilde puertoplateño que se había unido a la causa, pero fueron derrotadas por el coronel de las Reservas Dominicanas -fuerza local al servicio de España- José María Checo, quien más tarde pasó al lado de los restauradores.
Atacaron la plaza de Guayubín, pero fueron frenados por el general Fernando Valerio, que estaba el mando de las reservas militares de la ciudad, aunque luego tuvieron éxito en un segundo ataque. El general José Antonio Hungría, comandante de Armas y gobernador de Santiago, puso en marcha las tropas españolas hacia Guayubín y luego hacia Sabaneta, donde derrotó a los revolucionarios con la ayuda del general Gaspar Polanco, que comandaba la caballería, todavía al servicio de los españoles

































































