Internacional
El ministerio de Defensa de Bielorrusia ha confirmado este martes que sus soldados han comenzado a recibir entrenamiento en Rusia sobre el manejo y mantenimiento del sistema de misiles Iskander-M, dispositivo táctico capaz de utilizar ojivas nuclares.
El anuncio, transmitido a través de un comunicado, tiene lugar dos semanas después de que el presidente ruso Vladímir Putin declarara su intención de emplazar armas nucleares cerca de la frontera que comparte Bielorrusia con Lituania, Letonia y Polonia, todos países miembros de la OTAN.
Pese a los llamamientos de la Alianza Atlántica y las amenazas de la UE de aplicar nuevas sanciones tantos a Moscú como a Minsk, el mandatario ruso defiende que esto no tiene nada de extraordinario, ya que Estados Unidos lleva décadas haciéndolo en países de la OTAN.
Hasta la fecha, se desconoce cuándo será el traslado del armamento ruso al país vecino, los puntos de instalación o cuántas ojivas serán dispuestas. El investigador principal del Centro de Viena para el Desarme y la No Proliferación, Nikolai Sokov, considera que es poco probable obtener datos exactos sobre los movimientos y características de dicho armamento, aunque destaca que lo más importante es el mensaje detrás de la decisión de Putin.
«Las armas nucleares son armas políticas. Los cambios se utilizan para dar señales políticas. Ahora mismo no tenemos información específica sobre cuándo, qué armas, cuántas o dónde. El número será probablemente algo así como 10 -20 [armas nucleares tácticas]. Todo el mundo habla de aviones. Así que deberían ser bombas de gravedad o aviones», dice Sokov.
Fuente. Euronews
































































