Por: Mariana Tavárez
Subadministradora MERCADOM
El presidente Luis Abinader propuso triplicar los mercados de productores sin intermediarios, como
una de las iniciativas para mitigar el alto precio de los alimentos. Esta medida fue presentada como
parte de un paquete que incluye subsidios indirectos al pan, directos al combustible y reajustes
salariales.
La experiencia del Merca Santo Domingo nos enseña que es posible que los productores despachen
los productos agropecuarios de mayor demanda sin intermediarios, repercutiendo en una baja de
precios considerable para el consumidor final, que oscila en torno a un 30%, llegando hasta un 50%
en algunos casos. Aunque el Merca Santo Domingo fue concebido como un mercado para
operaciones mayoristas, miles de familias del gran Santo Domingo han hecho suya esta plaza para
suplir sus compras familiares.
En estos momentos apremiantes, donde el gobierno hace un gran esfuerzo por afrontar la carestía
de los alimentos, el Merca debe de jugar un rol estelar, aportando su conocimiento en la logística de
distribución, el cumplimiento de las normas de inocuidad e higiene, así como en la tarea de apoyar
los productores, capacitándolos en las destrezas necesarias para la comercialización directa de sus
productos.
Reforzar los mercados de productores puede ser una salida novedosa para afrontar el alza de los
precios que golpea el mundo en la actualidad, pues los precios mundiales de los alimentos
alcanzaron en mayo el ritmo mensual más acelerado en diez años, y eso que la producción mundial
de cereales se encamina hacia un nuevo récord. La Organización de las Naciones Unidas para la
Alimentación y la Agricultura -FAO- señala una variación interanual de alrededor de un 40%,
aumento que deriva de los precios de las carnes, lácteos, cereales, aceites vegetales y azúcar.
El índice de precios de los cereales de la FAO aumentó un 6.0 % respecto al mes de abril, empujado
por los precios internacionales del maíz, que registraron un promedio del 89.9 % por encima de su
valor de hace un año.
Los productos, de acuerdo a los commodities necesarios para su producción, han subido diferentes
porcentajes en sus precios; por ejemplo, en Argentina, uno de los mayores productores cárnicos del
mundo, los precios de la carne suben casi el doble que el resto de la canasta familiar, alcanzando un
72.9% de incremento con respecto a junio de 2020.
Las materias primas han elevado los precios, sin embargo, según un reporte de Barani Krishnan para
Investing.com los precios de los alimentos no bajarán con la corrección de las materias primas, por lo
que el proceso de estabilización de precios puede ser demorarse más de lo esperado.
Estabilizar los precios y garantizar la alimentación de la población requiere el compromiso de todos
los actores que intervienen en el proceso, y sobre todo la visión política para liderar el cambio en los
modelos productivos y adaptarse a las condiciones de los mercados internacionales.
































































