Por Leonardo Paulino
Santo Domingo, R.D.-Una parte del ser humano vive la trayectoria de un destacado artista, sus éxitos y desarrollo. Valora positivamente sus interpretaciones o ejecuciones, en este caso, sus canciones. En esa misma intensidad, se siente que muere algo dentro de uno, cuando ve ese ídolo artístico deteriorarse a través de los años.
Una pena inmensa y un dolor inexplicable se sienten al ver en los diarios la imagen de una persona que a través de su arte ha sido parte del desarrollo y evolución de otros, al crecer escuchando o bailando un sus éxitos.
Sucede que uno no se da cuenta que ese dotado de talento, va culminando su ciclo de estadía en la tierra, mientras escucha sus temas y ve sus videos. En su mente ese artista se mantiene joven y saludable.
Mientras, la realidad chocante te muestra, de un momento a otro, a una persona irreconocible por el paso del tiempo y la involución de sus órganos, producto de males que va adquiriendo el cuerpo humano.
La impotencia, el dolor y las lágrimas brotan a la par sin control, mientras observa la noticia en tu computador, celular o televisor.
La musa para este escrito ha sido basada en la situación actual en la que está el cantante salsero puertorriqueño, Paquito Guzmán, quien yace en una cama delicado de salud en un hospital, debido al cáncer colorectal que, según informes, le fue diagnosticado en enero de este año.
A continuación el video que le hicieron allegado del artista y que publicaron en las redes sociales…































































