La Redacción
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Santo Domingo, RD.- Decenas de familias de escasos recursos en diversos sectores del Gran Santo Domingo, recibieron raciones alimenticias de parte del comunicador Juan Armando Féliz, quien tradicionalmente gestiona ayudas de alimentos, medicamentos y otros insumos, para las personas más necesitadas en esa demarcación.
La distribución de raciones alimenticias, guantes y mascarillas, se llevó a cabo en los sectores Catanga de Los Minas, Los Tres Brazos, Barrio La Enfermera, en Los Mina viejo y el Nuevo Esperanza, así como Los Frayles, Los Mameyes, Ensanche Isabelita, Boca Chica y Valiente, así como en Villa Juana en el Distrito Nacional.
Armando Féliz, consideró que ante la situación calamitosa y de escasez por la que atraviesa el mundo, debido a la pandemia del Coronavirus, es justo que los que más puedan económicamente deben ayudar a los que menos tengan.

Dijo, que han asumido la entrega de las ayudas alimenticias por iniciativa propia y unos pocos recursos recolectados entre su familia, con el objetivo de hacer posible que a muchas familias pobres le llegue algo con que comer.
En tal sentido, Féliz, agradeció el gesto noble de la empresaria Marlen Bueno, propietaria del negocio El Rinconcito Bar, quien sin haberle solicitado aporte hizo llegar su contribución, lo que consideró como una bendición, ya que en sus recorridos han visto con nostalgia a muchas personas con hambre y sin esperanza de que le llegue una mano amiga.
“Debido a esta situación, por la que están sufriendo miles de personas pobres en nuestro país, hago un llamado señores, especialmente a los que pueden desprenderse de algo, que demos por gracia lo que por gracia recibimos, ya que esta enfermedad del Covid-19 creo que es un castigo de Dios hacia el hombre, por la indiferencia y la falta de solidaridad” indicó.
Hizo un llamado a la clase política a que también hagan sus aportes, momentos en que la ciudanía necesita de ellos y se han olvidado de los seres humanos, a los cuales criticó de que solo aparecen en campaña política cada cuatro años cuando necesitan el favor del voto.
El también dirigente comunitario concluyó en que “Cuando hay amor y voluntad, todo es posible, cada vez que salgo llego a casa depresivo por tantas necesidades que veo en los barrios, señores humillémonos ante el creador, seamos mejores seres humanos” exclamó, a la vez que exhortó a las clases más pudientes de nuestro país, a ser más solidarios con el prójimo.

































































