Por Leonardo Paulino
Santo Domingo. – El presidente de la Central Nacional de Transportistas Unificados (CNTU), William Pérez Figuereo, llamó a abrir un espacio de diálogo entre los sectores involucrados ante la posibilidad de que algunas estaciones de combustibles dejen de recibir pagos con tarjetas bancarias, una medida que, a su juicio, obligaría a los conductores a volver a manejar grandes sumas de dinero en efectivo y aumentaría el riesgo de asaltos.
La preocupación surge luego de que representantes del sector de expendio de combustibles plantearan que los costos por las transacciones electrónicas, que aseguran oscilan entre un 4 % y un 7 %, afectan la rentabilidad de sus operaciones.
Pérez Figuereo sostuvo que, aunque reconoce el derecho de los empresarios a buscar soluciones a sus costos operativos, eliminar los pagos electrónicos no puede ser el camino, debido a las consecuencias que tendría para la seguridad de miles de trabajadores del transporte.
“Durante años, cientos de choferes fueron asaltados cuando se dirigían a las estaciones de combustibles porque los delincuentes sabían que llevaban dinero en efectivo. Ese problema comenzó a reducirse con el uso de las tarjetas. No podemos retroceder y volver a poner en riesgo la vida de quienes trabajan diariamente en las calles”, afirmó.
El dirigente de la CNTU recordó que la incorporación de los medios electrónicos de pago ha contribuido a modernizar las operaciones del sector transporte y a disminuir la exposición de los conductores a la delincuencia.
Como referencia, citó el caso de México, donde una situación similar fue enfrentada mediante el diálogo entre distribuidores de combustibles, entidades financieras y autoridades, logrando acuerdos para reducir los costos asociados al uso de tarjetas sin eliminar este mecanismo de pago.
En ese sentido, propuso la conformación de una mesa de trabajo con la participación de transportistas, empresarios de estaciones de combustibles, representantes del sistema bancario y las autoridades competentes, con el propósito de encontrar una salida que beneficie a todas las partes.
“Los sectores productivos debemos sentarnos a conversar. Estamos convencidos de que existe una solución que permita aliviar los costos de los comerciantes sin sacrificar la seguridad de los choferes ni afectar a los miles de ciudadanos que cada día utilizan las tarjetas para pagar sus combustibles”, concluyó Pérez Figuereo.































































