Por Leonardo Paulino
Santo Domingo, R.D.-Frente a los reclamos de entidades sociales y religiosas, con punto de vistas opuestos ante a la despenalización o no del aborto en el país, los diferentes gobiernos no han sido capases hasta la fecha de tomar una decisión favorable la sociedad dominicana en su conjunto, queriéndose consagrarse con algunos sectores, como se ha venido observando.
Es que en medio de la revisión del código Procesal Penal en lo referente al tema del aborto, defensores de los ideales religiosos exigen que se mantenga lo establecido por las iglesias, consistente en que “La vida solo Dios la da y la debe quitar”. Mientras grupos defensores de los Derechos de la Mujer exigen el respeto a la libre elección de las personas.
El persistente dilema en el país data desde el año 97, gobierno Leonel Fernández, según indican informes públicos. Y la penalización del aborto establecida en un código penal rancio que data desde 1844, fecha en que se creó (para esa época un nuevo sistema político).
Resulta que las leyes y reglamentos se van desfasando con el tiempo y las y los mismos requieren actualización a fines a los nuevos tiempos, razón por la cual los gobiernos deben tener la valentía de tomar desines favorables para la mayoría, dejando que las personas escojan y actúen como mejor les convenga.
Para una muestra, un botón. SOBRE LA LEY SECA (WIKIPEDIA) 16-03-2021
La ley seca, también conocida como «prohibición» (en inglés, prohibition), es una controvertida medida que han aplicado ciertos Estados durante la historia, consistente en la ilegalización de la fabricación, transporte, importación, exportación y la venta de alcohol.
La ley seca, al prohibir el alcohol y no dar respuesta a la demanda existente, puede favorecer la generación de mercados negros y dinero negro, que consiguen el licor en otros lugares donde se produce, lo introducen ilegalmente y lo venden para satisfacer tal necesidad a un precio más alto, debido a que la demanda sigue siendo más alta que la oferta para el consumo de alcohol.
La prohibición más importante y mediática fue la enmienda XVIII de la Constitución de los Estados Unidos (conocida como Ley Volstead) apoyada por numerosos activistas anti-alcohol como Carrie Nation.1 La prohibición provocó un auge considerable del crimen organizado. Un buen ejemplo de esto fueron Al Capone (inspiración de infinidad de películas, como Los intocables) y otros gánsteres estadounidenses. Un año después de la ratificación de esta enmienda quedó prohibida la manufactura, venta, transporte, importación y exportación de licores intoxicantes para ser usados como bebida en los Estados Unidos y en todo el territorio sometido a su jurisdicción. Fue ratificada en 1919 acogiéndose a la XVIII Enmienda, entró en vigor el 16 de enero de 1920 y derogada en 1933 con la XXI Enmienda de la Constitución norteamericana (dentro y fuera de los hogares). El 5 de diciembre de 1933 terminó oficialmente la ley seca.
FUENTE PERIODICO DIARIO LIBRE 14-01-2020.
La depresión de los años 30 aceleró la anulación de la ley seca, pues hacían falta nuevos empleos e impuestos. Los demócratas plantearon la abolición de la ley en su plataforma de 1932. Su candidato Franklin D. Roosvelt adoptó esa causa y logró una victoria abrumadora sobre el presidente en ejercicio, el republicano Herbert Hoover.
La ley seca amplió los poderes del gobierno nacional y convirtió a millones de personas en delincuentes. Brindó además una nueva fuente de ingresos al crimen organizado.






























































